La justicia social es el principio que busca garantizar una distribución equitativa de derechos, oportunidades, recursos y condiciones de vida, reduciendo las desigualdades y promoviendo la dignidad y el bienestar de todas las personas. Persigue una sociedad más igualitaria, inclusiva y solidaria, en la que todas las personas puedan desarrollar su proyecto de vida en condiciones de equidad. Desde esta perspectiva, el ecologismo defiende el acceso equitativo a recursos esenciales como el agua, la energía y un medio ambiente saludable, la reducción de las desigualdades derivadas de la contaminación y la degradación ambiental, la protección de comunidades y (sus) territorios más expuestos a los efectos del cambio climático, una transición ecológica que no genere exclusión social ni aumente las desigualdades económicas y la participación de la ciudadanía en las decisiones relacionadas con el medio ambiente.