Earthing Discharge (2019) expande la investigación de Dijkman sobre la historia de la electricidad y el impacto ambiental del almacenamiento de energía moderno. La serie incluye fotografías que representan materiales vinculados con la tecnología y el uso de energía, como minerales, carbón, placas de circuitos y dispositivos electrónicos. Las imágenes muestran distintos minerales como litio de Manono, carbón de Bélgica y desechos electrónicos, utilizando una técnica experimental de electrofotografía de alto voltaje (fotografía Kirlian) que crea una descarga de corona en las partes conductoras de los minerales, utilizando una placa de descarga que forma parte de los dispositivos electrónicos de pantalla táctil.
Las fotografías de la artista se inspiran en las prácticas alquímicas que se acercaban a la electricidad en el siglo XVIII con el intento de dominarla. Hace así un hilo conductor entre aquellas exploraciones espectaculares que los magos naturales hacían en teatros, mostrando las potencialidades de la electricidad, y la actual sensación de que la electricidad es un bien invisible y algo ya dado de antemano. El propio mineral se transforma en estas imágenes en un medio, una pantalla transmisora que se ilumina casi por sí misma, revelando una historia paralela de la energía y de los medios, que es muy útil para entender la carrera por la gestión y el uso de los recursos energéticos y su relación con la carrera por el control y gestión de la tecnología y los materiales naturales de los que depende.






